Ani Sheati: Danza y Ritual de las Comunidades Shipibo-Conibo
Descubre el significado cultural y espiritual de la danza Ani Sheati en la selva peruana.
¿Qué es la Danza Ani Sheati?
La danza Ani Sheati es un baile que constituye una forma excepcional para conocer toda la belleza del mundo mágico y real de las comunidades shipibo – conibo ubicadas en la selva peruana. En esta danza que se realiza hasta la actualidad, algunos poblados representan por medio de rituales las costumbres y tradiciones más importantes de la vida social y también espiritual de esta cultura. Además expresan características que persisten hasta el día de hoy.
Origen Histórico y Arqueológico
La antigüedad de esta danza que también puede ser considerada como una ceremonia, ha sido confirmada por los descubrimientos de extraños artefactos cerámicos que están decorados con incisiones. Estos objetos han sido encontrados en las excavaciones hechas por Daniel Morales, quien fue un arqueólogo y que las realizó en la región del bajo Ucayali.
Estos objetos son de un periodo entre el año 1300 y 1750 d. C. y han sido identificados como shebinantes, objetos que fueron usados en rituales de iniciación de las jóvenes a la pubertad.
Preparativos del Ritual
El ritual donde se bailaba esta danza, antiguamente era preparado con mucho tiempo de anticipación, aproximadamente unos dos a tres años, se reservaba las chacras para la siembra de algodón, maíz, plátano, yuca y caña de azúcar, también se criaba animales como el sajino y el paujil, los cuales eran necesarios para la ocasión.
Confeccionaban ropa, collares y otros atavíos más para esta fiesta, todos en calidad de nuevos y exclusivamente para la ocasión. Las mujeres se encargaban de elaborar una gran cantidad de cerámicos o tinajas que eran decoradas con diseños mahueta, estas estaban destinadas a la preparación de la tradicional bebida del masato.
Los hombres se dedicaban a la fabricación de tambores, macanas para el combate y también adornaban su «weshati» que era un puñal pequeño en forma de media luna, se construía una vivienda grande o maloca de 12 horcones para albergar a todos los invitados.
