info@enperu.org +51 84231577

Chincha

Conocido como el corazón negro del Perú, como la llaman orgullosos sus habitantes, se ubica en la provincia más septentrional del departamento de Ica. La provincia chincha es tierra de chacra y de sol, y de la gente más alegre de esta parte de la costa. Aunque la recorren, antes de ser devorados por las arenas, los ríos San Juan y Topará, ésta es una región rodeada de desiertos Topará, al norte, y Chunchanga, al sur. Ello, sin embargo, no es impedimento para que la provincia sea una de las grandes productoras de algodón, pecanas y cultivos de exportación. Sus playas son también concurridas, y constituyen un excelente preámbulo a las que se ubican algo más al sur, en la zona de Paracas.

Diego de Almagro fundó en sus términos la villa de Almagro, hoy desaparecida, y Álvaro Ponce de León, en 1571, la ciudad de Chincha. El crecimiento de esta provincia empezó en el siglo XVII, pues durante esa época se asentaron en sus términos importantes haciendas, para las cuales se importó mano de obra esclava. Los descendientes de estos africanos han contribuido mucho a las artes populares peruanas y hoy Chincha es un destino obligado para quienes quieran conocer el folclor nacional costeño.

Durante el siglo XIX, con el auge de la explotación del guano, cobraron importancia las islas de Chincha, y desde antes la tuvo el puerto de Tambo de Mora, desde el que se embarcaba el mercurio que se utilizaba en las minas de plata de Potosí. Hoy han crecido algunos poblados, como Grocio Prado, cuna de la beata Melchorita Saravia, muy venerada incluso fuera de Ica, y el distrito de El Carmen, que cuenta con una hermosa iglesia colonial y es muy visitado por sus fiestas, en las que predomina la música negra.

Atractivos

Entre sus atractivos se encuentran el conjunto arqueológico de Centinela y la hacienda San José, establecida por los jesuitas a inicios del siglo XVII y que hoy, primorosamente restaurada, funciona como hotel.